leemos libros porque en casa nunca tuvimos televisor

Hay en Chile un periódico impredecible y fabuloso bautizado como The Clinic a propósito del lugar en el que estuvo recluido varios años Pinochet en Londres. Una de sus mejores secciones se llamaba “Escribieron en Chile un dÃa” y, en ella, número tras número se reducÃa a cenizas la obra de muchos escritores populares y, solo algunas y muy justificadas veces, se les reconocÃa cierto mérito. Pese a que siempre me confesé un lector poco entusiasta de este tipo de crÃticas -las despiadadas-, la verdad es que me gustaron las columnas que leÃ. Todas las entregas estaban firmadas por un tal Alejandro Zambra. Recuerdo que esa fue la primera vez que supe de él.

Porque esos paquetitos cuadrados debajo del árbol siempre serán nuestros regalos de navidad preferidos. Asà que anda olvidándote de ese libro de Arnie Husaid que alguien te regaló hace tiempo y del que pensabas deshacerte esta navidad. Aquà te damos algunas ideas de qué regalar para querer y ser querido esta navidad.
Según Miki y Lupi
Para tu mamá, que piensa que la literatura solo debe ser alegre: Brooklyn Follies de Paul Auster
Para tu papá, que de seguro leerá y comentará este libro en la oficina: La riqueza y pobreza de las naciones de David Landes o Desgracia de Coetzee
Para la novia que no lee y aún asà quieres tanto: Bonsái de Alejandro Zambra
Para la novia que lee, y lee más que tú: PoesÃa completa de Alejandra Pizarnik
Para el novio que quiere ser periodista: Música para camaleones de Truman Capote
Para el novio que quiso ser futbolista: Dios es redondo de Juan Villoro
Para tu mejor amigo: Alta fidelidad de Nick Hornby o Los detectives salvajes de Roberto Bolaño
Para tu hermano menor que sà ve televisión: El guardian entre el centeno de J. D. Sallinger
Para el sobrinito, porque en el fondo quieres que algún dÃa sea escritor: Al agua, patitos de Isol (si tiene menos de diez años), La isla del tesoro de R. L. Stevenson (si tiene entre diez y quince) o Historias de cronopios y de famas de Julio Cortázar (si tiene entre quince y diecisiete).
Para el amigo secreto, aunque este año tampoco te haya tocado la secretaria piernona de la entrada: La trama celeste de Adolfo Bioy Casares o La sombra del viento de Carlos Ruiz Safón
Para tu amigo trendy, que leerá este libro mientras consume cantidades industriales de Starbucks: Tokyo Blues/Norwegian wood de Haruki Murakami
Para tu amigo intelectual, que le prende velas a Balzac y siempre vota en blanco porque le parece que es un voto súmamente cargado fuerza poética: La inmaculada concepción de Éulard y Breton
Underwood portátil modelo 1915 de Mario Bellatin
según Miki

Soy Mario Bellatin y odio narrar, apareció publicado en un diario hace algún tiempo. El hecho de ser escritor está más allá de una decisión consciente que haya podido ser tomada en un momento determinado, continuaba la nota. No recuerdo exactamente cuándo nació la necesidad de ejercer esta actividad tan absurda, que me obliga a permanecer interminables horas frente a un teclado o delante de las letras impresas de los libros. Y eso, que para muchos podrÃa parecer encomiable y hasta motivo de elogio, para mà no es sino una condición que no tengo más remedio que soportar. (p. 9)
1. No tengo idea de cómo será la literatura en el futuro. Aunque sà creo que señalarle un único rumbo serÃa tan iluso como ver una página en blanco y no querer escuchar el sonido del viento. (more…)