Archive | Julio, 2008

La biblioteca de Babel y la paternidad responsable de los derechos de autor

27 Jul

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Borges imaginaba el paraíso como una biblioteca en la que estuviesen todos los libros del mundo: los que ya se escribieron y los que aún ni siquiera se han concebido en la imaginación del autor. Google Book Search no se compone, como la de Borges, de un número infinito de galerías hexagonales, pero sí alberga más libros de los que cualquier biblioteca promedio podría disponer (750,000.00 volúmenes a inicios del 2008) y, por ende, constituye un esfuerzo importantísimo por rescatar nuestro patrimonio bibliográfico de la trampa de los registros analógicos. Sin embargo, lejos de ser un paraíso, desde su inicio Google Book Search ha sido el centro de continuas discusiones sobre la forma en la que, a través de su plataforma de búsqueda bibliográfica, podrían vulnerarse los derechos de autor de escritores, investigadores y editoriales. Esta cuestión se asemeja a ese espejo a final del zaguán de la Biblioteca de Babel: a algunos les parece puesto ahí para dar una falsa sensación de continuidad mientras que a otros les parece la promesa del infinito.

El Decreto Legislativo 822, Ley sobre el Derecho de Autor, señala en su artículo 52 que el derecho patrimonial de un autor sobre su obra dura toda la vida de éste y hasta setenta años después de su fallecimiento. Es decir, que respecto de un libro en particular podemos encontrarnos con tres situaciones: (1) que nos encontremos dentro del plazo de la norma y sea posible de ser adquirirlo comercialmente; (2) que nos encontremos dentro del plazo de protección de la norma pero dicha obra esté agotada; y, (3) que se haya cumplido el plazo de la obra y la misma sea de dominio público.

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Cinco años sin Roberto

15 Jul

Ya sabía que escribir era inútil. O que sólo merecía la pena si uno está dispuesto a escribir una obra maestra. La mayor parte de los escritores se equivocan o juegan. Tal vez equivocarse y jugar sea lo mismo, las dos caras de la misma moneda. En realidad nunca dejamos de ser niños, niños monstruosos llenos de pupas y de varices y de tumores y de manchas en la piel, pero niños al fin y al cabo, es decir nunca dejamos de aferrarnos a la vida puesto que somos vida. También se podría decir: somos teatro, somos música. De igual manera, pocos son los escritores que renuncian. Jugamos a creernos inmortales. Nos equivocamos en el juicio de nuestras propias obras y en el juicio siempre impreciso de las obras de los demás. Nos vemos en el Nobel, dicen los escritores, como quien dice: nos vemos en el infierno.

Bolaño, Roberto. 2666. Buenos Aires: Anagrama, 2006.

El club del libro de Lost

6 Jul

Siempre he creído que detrás del furor de las series estadounidenses contemporáneas se esconden dedicados lectores de la novela negra. No es sorprendente, por tanto, las constantes referencias a autores y elementos del género presentes en estas series. En Lost, la serie que narra las aventuras de un grupo de supervivientes a un accidente aéreo ocurrido en una isla perdida en el Océano Pacífico, es común ver a los personajes leyendo libros. El creciente interés de los fanáticos de la serie por leer los mismos libros ha decantado en la creación de Club del Libro de Lost que contiene una selección de libros muy interesante, entre los que están:

  • Jack Kerouac – On the road
  • Adolfo Bioy Casares – La invención de morel
  • Phillip K. Dick – Valis
  • Kurt Vonnegut – Slaughterhouse five
  • Jules Verne – Survivors of the chancelor
  • Charles Dickens – A tale of two cities
  • Jhon Steinbeck – Of mice and men
  • Stephen Hawking – Breve historia del tiempo
  • Vladimir Navokob – Laughter in the dark
  • Joseph Heller – Catch 22
  • Lewis Carrol – A través del espejo
  • Henry James – Otra vuelta de tuerca
  • Joseph Conrad – El corazón de las tinieblas
  • Fedor Dostoievsky – Los hermanos Karamazov

Resulta interesante la posibilidad de encontrar vínculos entre la trama de la serie y algunas de las historias contadas en estos libros. La idea de un grupo de gente dentro de una isla misteriosa está presente en La invención de Morel, esa genial novela de Bioy Casares sobre un hombre encerrado en una isla desconocida. El sentido de desolación por encontrarse en un lugar desconocido es un tributo obvio a Heart of Darkness o El corazón de las tinieblas. La presencia de un elemento extraño y peligroso se encuentra también en The turn of the Screw de Henry James, la historia de dos pequeños y una mujer arrinconados en una mansión inglesa llena de presencias perturbantes. La iniciativa me parece un justo tributo a las influencias del guión y de paso medida genial de ABC para incentivar la lectura de estos clásicos modernos.