Cinco años sin Roberto
15 Jul

Ya sabía que escribir era inútil. O que sólo merecía la pena si uno está dispuesto a escribir una obra maestra. La mayor parte de los escritores se equivocan o juegan. Tal vez equivocarse y jugar sea lo mismo, las dos caras de la misma moneda. En realidad nunca dejamos de ser niños, niños monstruosos llenos de pupas y de varices y de tumores y de manchas en la piel, pero niños al fin y al cabo, es decir nunca dejamos de aferrarnos a la vida puesto que somos vida. También se podría decir: somos teatro, somos música. De igual manera, pocos son los escritores que renuncian. Jugamos a creernos inmortales. Nos equivocamos en el juicio de nuestras propias obras y en el juicio siempre impreciso de las obras de los demás. Nos vemos en el Nobel, dicen los escritores, como quien dice: nos vemos en el infierno.
Bolaño, Roberto. 2666. Buenos Aires: Anagrama, 2006.

Hola! Me acabo de enterar de la existencia de esta especie de “redes” entre personas con Blog. Se los paso, y desde ya que tienen absoluta libertad para hacerlo o no…(Ah, esto se llama “meme”, búsquenlo en Google para enterarse de todo este mundo desconocido)
1. Escribir 14 “pequeñas cosas” que te hagan feliz
2. Copiar primero las reglas
3. Seleccionar 6 bloggers para que sigan con el meme
4. Avisarles a los bloggers seleccionados (y aguantarse después las puteadas).
Dios, si existe, bendiga a Boñalo y a toda su obra…Maestro…Y aquí, un excelente post, que dios, si quiere, también lo bendiga…Chao…