Paul Auster por sí mismo
16 Nov
Viajes por el Scriptorium de Paul Auster
según Miki
No recuerda nada. Un hombre que podría o no llamarse Míster Blank, protagonista de Viajes por el Scriptorium, acaba de despertar de un sueño extrañísimo y no recuerda nada. Está recluido en una habitación aterradoramente monótona y, a lo largo del día, empezará a recibir la visita de distintos personajes que apenas reconoce. A través de esas entrevistas, vagamente irá recordando retazos de su pasado y de las razones que lo han recluido en esa habitación.
La pesadilla de cualquier escritor debe ser que sus propios personajes cobren vida y, unidos, se presenten ante él para ajustar cuentas, para juzgarlo. Viajes por el Scriptorium, la penúltima novela de Paul Auster, es un informe impersonal sobre la venganza de las creaturas a su creador. Los personajes más representativos de La Trilogía de Nueva York, La invención de la soledad, Leviathan, entre otras novelas de Paul Auster, cobran una presencia espectral en la habitación de Míster Blank. En otra época, él recuerda que trabajaron para él como agentes en misiones especiales. Hoy, quieren someterlo a un proceso sumario e incomprensible con el único fin de darle una muerte pública, sangrienta y necesaria. Mister Blank, trasunto del propio Auster, aparece como el padre creador culpable de haber traído a la vida a esos seres con el único fin de regocijarse con su tortura, de someterlos a historias crueles y dolorosas solo para luego poder contarlas.
Creo hablar en nombre de todos sus agentes cuando digo que tiene lo que se merece: ni más ni menos. Y no hablo de castigo, sino de un acto de suprema justicia y compasión. Sin Míster Blank no somos nada, pero la paradoja es que nosotros, seres puramente imaginarios, sobreviviremos a la mente que nos creó, porque una vez arrojados al mundo existiremos hasta el fin de los tiempos, y nuestras historias seguirán contándose incluso después de que hayamos muerto.
Viajes por el Scriptorium es una metáfora kafkiana sobre la resposabilidad del padre, del demiurgo, respecto del destino de sus creaturas. ¿Es el escritor un castigador? Hacia el final de la novela, Míster Blank se descubre a sí mismo como otro personaje –que lo es, en verdad– de otra historia más. El final tiene más de justicia poética a un padre terrible que de justicia penal.
Título original: Travels in the Scriptorium
Autor: Paul Auster (New Jersey, 1947)
Año de publicación: 2006
185 páginas en la edición de Anagrama, Buenos Aires, 2007.


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