Archive | Febrero, 2009

Cenizas sobre Montevideo

22 Feb

Plata quemada de Ricardo Piglia
según Miki

Una maravillosa simbiosis gestáltica. Los mellizos: Brignone y Dorda. El Nene y el Gaucho Rubio se conocieron desde chicos y, desde entonces, han descubierto juntos la delincuencia, las drogas, la medialuz de los hostales de provincia, el amor y también el fracaso. Los mellizos, junto a Malito y Mereles, son los protagonistas de la novela policial Plata Quemada. Juntos, en una operación hasta entonces sin precedentes en el mundo criminal argentino, van a dejar atrás su hisstorial de fracasos criminales, asaltarán un banco y saldrán con más de medio millón de dólares bajo el brazo. En el camino, perderán el miedo a perderlo todo.

Sintió el gusto de la sangre en los labios y el dolor de un diente roto y por los ojos nublados veía la blancura de la tarde. Mi madre siempre supo que yo estaba destinado a no ser entendido y nadie me entendió nunca. pero a veces he logrado que algunos me quisieran. Oh, padre dijo, como en un eco lejano, el caballo tobiano me va a sacar de aquí. Iba entonces ahora a reunirse con el Nene Brignone, en el campo abierto, en el trigal, en la noche tranquila. La sirena de la ambulancia se alejó y perdió al doblar la esquina de Herrera y la calle quedó por fin vacía.

Pero, ¿qué es robar un Banco comparado con fundarlo?, nos pregunta Piglia desde el epígrafe que abre la novela. Nada. Plata Quemada cuenta la historia real del asalto perpretado a la bóveda de un Banco en San Fernando, en la Provincia de Buenos Aires, en 1965. Los múltiples detalles que ha cuidado  Ricardo Piglia en la reconstrucción de esta historia aportan a la novela un golpe de realismo genial. El trabajo del novelista argentino se refleja, principalmnete, en el uso del lenguaje de la época, la recreación de la atmósfera y tensión del desenlace, las callecitas de Montevideo y la reproducción de conversaciones reales entre los asaltantes. Pigilia cuenta que la motivación para escribir la historia surgió en él treinta años antes de que por fin fuese publicada, cuando era un adolescente y viajaba en un tren hacia Bolivia. Allí conoció a la amante fugitiva de uno de los asaltantes quien, entre sentimentalería y exaltación, le hizo ver lo humano y fascinante en un crimen del que él vagamente recordaba tener noticia.

Me parece que ese sueño empieza con una imagen. Me gustaría terminar este libro con el recuerdo de esa imagen, es decir con el recuerdo de la muchacha que se va en el tren a Bolivia y asoma su cara por la ventanilla y me mira seria, sin un gesto de saludo, quieta, mientras yo la veo alejarse, parado en el andén de la estación vacía.

Cuando pienso en esta novela me viene siempre a la cabeza la dupla protagonista conformada por Brignone y Dorda. La complicidad que se forma entre ellos me recuerda mucho a la que interpretan Tom Cruise y Dustin Hoffman en Rainman (1988). Uno es un criollo, vagabundo, homosexual y vicioso. El otro, es más bien un gigante de corazón blando pero manos asesinas, fiel a sus amigos y temeroso de los extraños. La correcta construcción de sus personabilidades logra llevar a la novela un nivel más abajo de la narración de los sucesos y nos habla de la historia de dos amigos o dos amantes escapando de su destino. El mismo Piglia asocia la trama a la de un drama griego clásico en el que los protagonistas tratan de escapar al inexorable destino que los dioses le han asignado. Finalmente, creo que la novela intenta mostrar el componente humano de un criminal y lo logra.

Título original: Plata Quemada
Autor: Ricardo Piglia (Buenos Aires, 1940)
Año de publicación: 1997.
227 páginas en la edición de Anagrama, Barcelona, 2000.