leemos libros porque en casa nunca tuvimos televisor
Hoy es el dÃa mundial del libro, dÃa en el que por una confusión en los calendarios murió Sir William Shakespeare, Miguel de Cervantes y un sujeto que aparece en los libros como Garcilaso de la Vega. Esta fecha, para nosotros, es como el aniversario de un romance que empezó hace ya mucho tiempo pero que todos los dÃas se hace más fuerte. Por culpa de esa fascinación, a manera de un álbum de fotos de todos los libros que de una u otra forma han pasado por nuestras vidas, es que empezamos este blog. Y también por eso, es que hoy compartimos con ustedes cinco momentos memorables de este largo noviazgo.
1. Fernando Pessoa - El libro del desasosiego
Todo se compenetra. La lectura de los clásicos, que no hablan de ocasos, me ha hecho inteligibles muchos ocasos con todos sus colores. Hay una relación entre la competencia sintáctica, por la cual se distingue el valor de los seres, de los sonidos y de las formas, y la capacidad de comprender cuándo el azul cielo es realmente verde y qué porción de amarillo existe en el verde azul del cielo. (…)
Leer es soñar de la mano de otro. Leer mal y por encima es tanto como librarnos de la mano que nos guÃa. La superficialidad en la erudición es el mejor modo de leer bien y ser profundo
«–Tú no tienes la culpa de todo. Tampoco la tengo yo. Tampoco es culpa de la profecÃa, ni de la maldición. No es culpa del ADN, ni del absurdo. No es culpa del estructuralismo, ni de la tercera revolución industrial. Que nosotros vayamos decayendo y perdiéndonos se debe a que el mecanismo del mundo, en sà mismo, se basa en la decadencia, en la pérdida. Y nuestra existencia no es más que la silueta de este principio. El viento sopla. Podrá ser un viento violento que asole los campos o una brisa agradable. Pero ambos irán perdiéndose, desapareciendo. El viento no tiene cuerpo. No es más que el término genérico del desplazamiento del aire. Tú aguzarás el oÃdo. Entenderás la metáfora.»
Murakami, Haruki. Kafka en la orilla. Buenos Aires: Tusquets, 2007. p. 418.
Desde hoy y para siempre estaremos en http://www.envueltosenlibros.com.
Belle and Sebastian y la canción que inspira este blog
Si se piensa bien, algo parecido pasa con la alta literatura. Diferentes autores, de muy diferentes libros, nos informan una y otra vez de una visión similar del mundo. La soledad del hombre medio, el extrañamiento ante el mundo, que los lectores sofisticados buscan en grandes libros cuando estos se publican, lo disfrutan también en toda suerte de bodrios con muchos espacios en blanco e hijos que odian a sus padres. Los lectores sofisticados no buscan en la literatura la sofisticación o la exploración en el lenguaje, sino la confirmación de su visión del mundo, de un mundo sin dioses, donde los hombres hablan solos con sus propias sombras.
Gumucio, Rafael. Las dos literaturas. En: Revista de Libros de El Mercurio. Leer completo.