leemos libros porque en casa nunca tuvimos televisor
Siempre he creído que detrás del furor de las series estadounidenses contemporáneas se esconden dedicados lectores de la novela negra. No es sorprendente, por tanto, las constantes referencias a autores y elementos del género presentes en estas series. En Lost, la serie que narra las aventuras de un grupo de supervivientes a un accidente aéreo ocurrido en una isla perdida en el Océano Pacífico, es común ver a los personajes leyendo libros. El creciente interés de los fanáticos de la serie por leer los mismos libros ha decantado en la creación de Club del Libro de Lost que contiene una selección de libros muy interesante, entre los que están:
Resulta interesante la posibilidad de encontrar vínculos entre la trama de la serie y algunas de las historias contadas en estos libros. La idea de un grupo de gente dentro de una isla misteriosa está presente en La invención de Morel, esa genial novela de Bioy Casares sobre un hombre encerrado en una isla desconocida. El sentido de desolación por encontrarse en un lugar desconocido es un tributo obvio a Heart of Darkness o El corazón de las tinieblas. La presencia de un elemento extraño y peligroso se encuentra también en The turn of the Screw de Henry James, la historia de dos pequeños y una mujer arrinconados en una mansión inglesa llena de presencias perturbantes. La iniciativa me parece un justo tributo a las influencias del guión y de paso medida genial de ABC para incentivar la lectura de estos clásicos modernos.
Hoy es el día mundial del libro, día en el que por una confusión en los calendarios murió Sir William Shakespeare, Miguel de Cervantes y un sujeto que aparece en los libros como Garcilaso de la Vega. Esta fecha, para nosotros, es como el aniversario de un romance que empezó hace ya mucho tiempo pero que todos los días se hace más fuerte. Por culpa de esa fascinación, a manera de un álbum de fotos de todos los libros que de una u otra forma han pasado por nuestras vidas, es que empezamos este blog. Y también por eso, es que hoy compartimos con ustedes cinco momentos memorables de este largo noviazgo.
1. Fernando Pessoa - El libro del desasosiego
Todo se compenetra. La lectura de los clásicos, que no hablan de ocasos, me ha hecho inteligibles muchos ocasos con todos sus colores. Hay una relación entre la competencia sintáctica, por la cual se distingue el valor de los seres, de los sonidos y de las formas, y la capacidad de comprender cuándo el azul cielo es realmente verde y qué porción de amarillo existe en el verde azul del cielo. (…)
Leer es soñar de la mano de otro. Leer mal y por encima es tanto como librarnos de la mano que nos guía. La superficialidad en la erudición es el mejor modo de leer bien y ser profundo
¿Estás cansado de ser el lorna del grupo solo porque has leído El Secreto? ¿No tienes idea de quién fue Marcel Proust y en qué Copa Mundial jugó? ¿Esperas con ansia llegar a tu casa para darte ese placer privado que es la lectura de Juventud en Éxtasis? ¿Todavía no sabes que Leonardo fue el que se llevó tu queso?
¡PUES TUS PROBLEMAS TERMINAN AQUÍ, AMIGUITO!


Muchas de nuestras bandas preferidas también leen a nuestros escritores preferidos. Algunos de nuestros más queridos escritores también escuchan las mismas bandas que nosotros. Como ambas cosas nos encantan, hicimos esta lista.

Porque esos paquetitos cuadrados debajo del árbol siempre serán nuestros regalos de navidad preferidos. Así que anda olvidándote de ese libro de Arnie Husaid que alguien te regaló hace tiempo y del que pensabas deshacerte esta navidad. Aquí te damos algunas ideas de qué regalar para querer y ser querido esta navidad.
Según Miki y Lupi
Para tu mamá, que piensa que la literatura solo debe ser alegre: Brooklyn Follies de Paul Auster
Para tu papá, que de seguro leerá y comentará este libro en la oficina: La riqueza y pobreza de las naciones de David Landes o Desgracia de Coetzee
Para la novia que no lee y aún así quieres tanto: Bonsái de Alejandro Zambra
Para la novia que lee, y lee más que tú: Poesía completa de Alejandra Pizarnik
Para el novio que quiere ser periodista: Música para camaleones de Truman Capote
Para el novio que quiso ser futbolista: Dios es redondo de Juan Villoro
Para tu mejor amigo: Alta fidelidad de Nick Hornby o Los detectives salvajes de Roberto Bolaño
Para tu hermano menor que sí ve televisión: El guardian entre el centeno de J. D. Sallinger
Para el sobrinito, porque en el fondo quieres que algún día sea escritor: Al agua, patitos de Isol (si tiene menos de diez años), La isla del tesoro de R. L. Stevenson (si tiene entre diez y quince) o Historias de cronopios y de famas de Julio Cortázar (si tiene entre quince y diecisiete).
Para el amigo secreto, aunque este año tampoco te haya tocado la secretaria piernona de la entrada: La trama celeste de Adolfo Bioy Casares o La sombra del viento de Carlos Ruiz Safón
Para tu amigo trendy, que leerá este libro mientras consume cantidades industriales de Starbucks: Tokyo Blues/Norwegian wood de Haruki Murakami
Para tu amigo intelectual, que le prende velas a Balzac y siempre vota en blanco porque le parece que es un voto súmamente cargado fuerza poética: La inmaculada concepción de Éulard y Breton